Un grupo de adolescentes, que acuden al mismo colegio, comienzan a experimentar sus primeras emociones como adultos. El protagonista absoluto es Adrián. Amigo ideal, siempre pendiente de tenerlo todo bajo control, no duda a la hora de arriesgar lo que haga falta para ayudar a los que quiere.
Nada es para siempre muestra la vida de los jóvenes de hoy en día, una vida entre dos mundos: El de los amigos, enemigos, compañeros, novios, novias ... y el de los padres que intentan orientarlos y tratan de ordenar un poco esta nueva etapa de caos.